¿Le dan ganas de estampar su portátil contra la pared e ir a comprarse uno nuevo? Espere un momento y lea antes nuestros 8 consejos para mejorar el rendimiento y acelerar su portátil.
¿Tiene la sensación de que su portátil apenas funciona? ¿Cada vez que lo reinicia le da tiempo a prepararse un café, porque apagarlo y encenderlo tarda literalmente una eternidad? ¿Tiene solo unas pocas pestañas abiertas en el navegador y aun así cambiar entre ellas es lento y va a trompicones?
Trabajar con un portátil así resulta muy desagradable y desmotivador. Un portátil que funcione bien y rápido es fundamental, pero para conseguirlo no hace falta salir corriendo a la tienda a comprar uno nuevo. Antes de dar por perdido definitivamente su viejo portátil, pruebe los siguientes consejos para mejorar su rendimiento. Con ellos puede alargar su vida útil incluso varios años. ¡Ahorrará dinero y, además, cuidará el medio ambiente!
1) Reinicie el ordenador
¿Ha probado a apagar y encender su portátil?
Esta frase se ha vuelto con los años casi un dicho popular. Sin embargo, hoy en día es más cierta que nunca. Los portátiles modernos son muy fiables y, para ahorrar energía, basta con cerrar la tapa para que pasen al modo de suspensión. La mayoría de la gente solo reinicia o apaga el ordenador cuando necesita instalar actualizaciones de Windows o cuando tiene algún problema. Sin embargo, muchas veces apagar y encender el ordenador por completo es la mejor medicina y así se resuelven los problemas de lentitud.
2) Revise la lista de aplicaciones que se ejecutan al iniciar el sistema
En cuanto apague y encienda por completo su portátil, tendrá la ocasión perfecta para averiguar qué aplicaciones se ejecutan automáticamente al iniciar el sistema operativo Windows. En algunas aplicaciones es habitual y necesario. Sin embargo, muchas aplicaciones no las necesita nada más arrancar el sistema operativo, y es posible que nunca haya configurado conscientemente que se inicien solas: simplemente no se fijó en esa opción al instalarlas y continuó sin desmarcarla. A los fabricantes de aplicaciones a veces les gusta hacerlo para «colarse» en su sistema y convencerle de que las use. Pero recuerde una cosa: un número excesivo de aplicaciones que se inician solas al arrancar el sistema operativo sobrecarga y ralentiza enormemente tanto el arranque como el funcionamiento posterior.
No obstante, puede comprobar muy fácilmente la lista de aplicaciones que se inician solas al arrancar el sistema operativo y, en su caso, limitarla. Puede hacerlo desde la configuración de Windows 10 o a través del Administrador de tareas.
- A través del Administrador de tareas: pulse Ctrl + Alt + Delete y, a continuación, elija la opción Administrador de tareas.
- Aquí, vaya a la pestaña Inicio. Verá la lista de programas y aplicaciones que se ejecutan al iniciar Windows 10. Le recomendamos desactivar solo aquellos de los que sepa qué hacen.
3) Compruebe su conexión a internet
En la era de internet en la que vivimos, es muy probable que la mayoría de las aplicaciones de su ordenador necesiten conexión a internet. Ya sea para navegar por páginas web, ver contenido en streaming en Netflix o jugar a videojuegos en línea, necesita una conexión a internet de calidad. Si su conexión es inestable o lenta, estas aplicaciones pueden atascarse y cargar despacio. Por eso puede dar la impresión de que su ordenador va lento, cuando en realidad la culpa la tiene la mala calidad de su acceso a internet.
Puede comprobar fácilmente la calidad de su conexión a internet. Para ello puede utilizar distintos «medidores» en línea que prueban la velocidad de la conexión. Podemos recomendarle, por ejemplo, el de la asociación hkfree.org,z.s., que gestiona una red comunitaria de alta velocidad en Hradec Králové. Lo ideal es repetir la prueba varias veces a distintas horas del día. Los valores importantes son Download y Upload, es decir, descarga y subida. Para navegar por internet de forma básica le bastará una velocidad de unos 10 Mbps. Sin embargo, si le gusta disfrutar de películas y series en línea o descarga archivos grandes, le recomendamos una velocidad de al menos 30 Mbps o más. El segundo valor importante es el Ping, es decir, la latencia. Este valor, por el contrario, debe ser lo más bajo posible, y preocupa sobre todo a los jugadores de videojuegos en línea.
4) Libere memoria RAM
Los ordenadores y portátiles utilizan la memoria RAM (Random Access Memory) para almacenar datos de forma temporal. En esta memoria se encuentran los datos de las aplicaciones en ejecución con los que el ordenador necesita trabajar rápidamente. Los ordenadores suelen disponer de 4-8GB de esta memoria; las estaciones de trabajo potentes y caras, incluso de 16-128GB. Sin embargo, la mayoría de las personas necesita ahorrar esta memoria, porque en cuanto se agota, el ordenador empieza a completarla con capacidad de su disco duro, que es mucho más lento que la memoria RAM. Cuando la memoria RAM se agota, trabajar con el ordenador se vuelve mucho más lento.
En el Administrador de tareas puede ver un resumen de todas las aplicaciones en ejecución y de la cantidad de memoria que utilizan. Puede ordenarlas según la memoria RAM que ocupan haciendo doble clic en la columna de memoria RAM. Las aplicaciones que consumen mucha memoria puede cerrarlas haciendo clic con el botón derecho del ratón o del touchpad en la fila correspondiente y eligiendo Finalizar tarea. Pero tenga cuidado: la mayoría de las aplicaciones en ejecución son necesarias para el correcto funcionamiento del sistema operativo, así que asegúrese siempre de saber qué está intentando cerrar. Tenga en cuenta también que de esta forma cerrará la aplicación de inmediato y definitivamente, lo que puede provocar la pérdida de datos no guardados.
Esta solución es temporal, ya que al volver a abrir las aplicaciones cerradas, la memoria disponible empezará a disminuir de nuevo. Existen dos soluciones permanentes: sustituir las aplicaciones más voraces por alternativas que necesiten menos memoria para funcionar, o bien ampliar físicamente la memoria RAM. Esta operación, sin embargo, ya requiere una intervención técnica en su ordenador y no le recomendamos que lo intente por su cuenta. No dude en ponerse en contacto directamente con nosotros. Tenemos mucha experiencia en la ampliación de memoria RAM y estaremos encantados de ayudarle. No hay nada más sencillo que traernos el ordenador o utilizar nuestra recogida por empresa de transporte, que además es gratuita.
5) Libere espacio en el disco duro
La función del disco duro es almacenar datos a largo plazo y, si se queda sin espacio, se convierte en otro punto problemático de su ordenador. Además de no poder guardar más datos, notará que el ordenador empieza a comportarse de forma extraña y lenta. Esto se debe a que el disco duro también lo utilizan las aplicaciones en ejecución y el propio sistema operativo, ya que en él se guardan distintos datos temporales necesarios para el correcto funcionamiento del ordenador.
Puede comprobar el estado de su almacenamiento, por ejemplo, abriendo la aplicación Configuración de Windows, eligiendo la opción Sistema y haciendo clic en Almacenamiento. Aparecerá un gráfico de barras que muestra de forma clara hasta qué punto está ocupado su almacenamiento. Si está lleno, la barra aparecerá marcada en rojo.
En esta ventana también encontrará cómo se está utilizando su almacenamiento. Las barras muestran el espacio ocupado por aplicaciones, archivos temporales, vídeos, música, archivos de la nube OneDrive, etc. En cada elemento puede ver no solo qué le ocupa espacio, sino que también tiene la opción de desinstalar aplicaciones y liberar espacio del almacenamiento temporal. Lo que más espacio suele ocupar son las aplicaciones y características, así que le recomendamos dedicar especial atención a esta categoría.
6) Ejecute Windows Update
También puede mejorar el rendimiento de su ordenador gracias a Windows Update, el servicio que actualiza el sistema operativo y los controladores de los distintos componentes. De forma predeterminada, Windows Update debería ejecutarse automáticamente con regularidad, lo que significa que no debería tener que preocuparse por ello en absoluto. Pero esto solo se cumple si no pospone las actualizaciones o no las ha desactivado por completo. No nos extrañaría, porque sabemos lo pesado que puede llegar a ser Windows con esos recordatorios. Sin embargo, conviene tener en cuenta que Windows sabe por qué se lo recuerda tan a menudo: estas actualizaciones pueden ser muy importantes para la seguridad, la estabilidad y la velocidad de su ordenador.
Para ejecutar Windows Update, abra la Configuración de Windows y elija la opción Actualización y seguridad. Así se abrirá directamente Windows Update. Descargue e instale todas las actualizaciones pendientes. Algunas pueden requerir reiniciar el portátil, así que asegúrese de completar el proceso hasta el final.
7) Restablecimiento (reset) del sistema operativo Windows
Si su ordenador sigue yendo demasiado lento, ha llegado el momento de dar un paso más decidido. Y ese paso no es otro que restablecer el sistema operativo Windows, lo que se conoce como factory default reset. Se trata de una solución muy eficaz para diversos problemas del ordenador y de su rendimiento. De esta forma, el sistema vuelve a la configuración de fábrica y, en teoría, deberían desaparecer la mayoría de los problemas causados por aplicaciones, la configuración del sistema o los controladores de dispositivos. Incluso puede elegir si desea eliminar solo toda la configuración y las aplicaciones instaladas o también todos sus datos guardados, como fotos, películas, etc.
Restablecer el sistema operativo Windows no es complicado. Abra la Configuración de Windows, seleccione Actualización y seguridad y, a continuación, Recuperación. En la parte superior encontrará la opción Restablecer este PC. Haga clic en Comenzar y siga las instrucciones que aparecen en pantalla. Antes de iniciar este proceso, NO OLVIDE hacer una copia de seguridad de todos sus datos importantes y tenga en cuenta que en ordenadores más antiguos puede tardar bastante tiempo, durante el cual no podrá utilizar el ordenador hasta que finalice el restablecimiento.
8) Ampliación de la memoria RAM y del disco duro HDD/SSD
Si con los consejos anteriores todavía no ha resuelto el problema de lentitud de su ordenador o portátil, solo le queda una intervención en el hardware, es decir, una mejora (upgrade). En los ordenadores de sobremesa se pueden sustituir o añadir muchos componentes; en los portátiles, en la mayoría de los casos, solo la memoria RAM y el disco duro HDD/SSD. Ampliar físicamente la memoria RAM tiene un enorme impacto en la velocidad de su ordenador, algo que notará sobre todo al cambiar entre pestañas del navegador o al poder tener varias aplicaciones abiertas a la vez sin que empiecen a atascarse. Cambiar el disco duro tiene sentido sobre todo cuando su portátil ya tiene unos años y todavía cuenta con un almacenamiento de tipo HDD, con platos magnéticos y un cabezal de lectura como el de un tocadiscos. Este tipo de almacenamiento ya ha sido superado por los discos SSD, que solo contienen chips y son hasta 15x más rápidos que los anticuados discos HDD. Precisamente sustituir el HDD por un SSD hace que su ordenador o portátil se encienda o se apague en pocos segundos y que, al hacer clic en algo, la acción suela producirse al instante. Ampliar la RAM y cambiar el disco duro puede dar un buen empujón a su cansado equipo y alargar su vida útil incluso varios años.
En ambos casos, sin embargo, se requiere la intervención de un técnico experimentado y le desaconsejamos rotundamente que lo intente por su cuenta en casa. Puede acudir, por ejemplo, a nosotros. Llevamos muchos años de experiencia con este tipo de servicio. Primero realizamos un diagnóstico minucioso del ordenador y después le ofrecemos la solución adecuada al problema. En la mayoría de los casos, ni siquiera es necesario restablecer el sistema operativo ni se pierde un solo archivo. No dude en ponerse en contacto con nosotros, traernos el ordenador o aprovechar directamente la recogida gratuita por mensajero: usted solo tendrá que embalar el ordenador en un paquete y entregárselo al mensajero. ¡Del resto nos encargamos nosotros!